ROMANOS Y GODOS.

Después de que Roma hubiera derrotado por completo a Cartago, también invadió sus colonias en España, terminando por conquistar la península casi por completo. Así aparece en la historia la provincia de Hispania, que llegó a formar parte del imperio romano adquiriendo gran importancia dentro del mismo, incluso dos emperadores romanos Trajano y Adriano nacieron en ella. España absorbe por completo la cultura romana y adopta su lengua.

En el año 409, cuando comienza la caída del Imperio Romano, tribus godas invaden la península y establecen su reinado en el año 419.

 

FENICIOS, GRIEGOS Y CARTAGINESES.

Alrededor del año 1.100 a.C. los fenicios llegaron a la península y fundaron colonias, la más importante fue Gadir, la que hoy es Cádiz. A su vez los griegos fundaron sus colonias en el sur y en la costa mediterránea.

Durante las Guerras Púnicas entre Roma y Cartago, los Cartaginenses invadieron España y conquistaron una gran parte de la península. Sus colonias más importantes las establecieron en la isla de Ibiza y en Cartagena, nombre que debiera hacer referencia a la nueva Cartago.

PREHISTORIA

La historia de la presencia humana en la Península Ibérica se remonta a unos 800.000 años, tras el descubrimiento de uno de los primeros antepasados de los seres humanos en el yacimiento de la Gran Dolina en Atapuerca (Burgos) y al que se ha bautizado como Homo antecessor.

Mucho más reciente es la presencia del hombre de Neanderthal, datando en unos 60.000 años sus primeros restos en Gibraltar.

Los primeros Homo sapiens aparecen hace 15.000 años. Las dos especies humanas anteriores se extinguieron, por lo que hay que considerar estos asentamientos como el origen del sustrato pre-indoeuropeo.

Durante el Paleolítico Superior, hace unos 16.000 años, la cultura Magdaleniense estaba presente en Asturias, Cantabria y parte del País Vasco, cuya aportación más notable lo representan las pinturas rupestres de las Cuevas de Altamira. Al Paleolítico Medio pertenecen las pinturas rupestres encontradas en la zona mediterránea de la península, fundamentalmente en lo que hoy es la provincia de Castellón.

Hacia el 5500 a. C. aparece en la península la cultura Campaniforme o más exactamente Cultura del vaso campaniforme. En torno al 3700 a. C. aparecen la cultura megalítica y la agricultura, y se reduce la actividad errante de las tribus.

Para la aparición de culturas que usan los metales debemos esperar en torno al año 3000 a 2500 a. C. Su distribución geográfica es mayor y se considera que la búsqueda de los metales trajo flujos migratorios importantes, destacando Los Millares en Almería, con una gran fortificación, y en el curso del río Tajo en la zona portuguesa actual.

ARTE GRIEGO EN ESPAÑA

El arte de las culturas clásicas tuvo distinta presencia. El asentamiento de Ampurias (en griego Emporion) en la costa noreste trajo la civilización griega y sus manifestaciones artísticas. Debe señalarse la presencia de arte clásico también en zonas meridionales, a través del influjo fenicio y cartaginés.

Existe una dama púnica con características muy griegas que tiene las manos en actitud oferente, no va vestida con túnica de flores sino con un manto griego y además existe una tendencia hacia el naturalismo con el plegado de paños. Hay continuidad entre cejas y nariz, y tiene un típico griego. Destacan los elementos decorativos para enfatizar a la diosa. Lo que muestra que el mundo oriental se fusionará con el griego en todo el Mediterráneo en el s. VII a. C.

Debido a problemas fronterizos y por convenio entre ambas partes, los griegos ocuparon la parte peninsular de Hispania o Iberia al norte de la actual Valencia y los cartaginenses al sur de esta. Los griegos introdujeron su cultura, comerciando con objetos de lujo, dándose un proceso de aculturización. El reducido espacio cultivable en Grecia, le empujaba a intercambiar bienes artísticos por grano y demás alimentos, que en Hispania abundaban.

Existían muchas diferencias entre los griegos colonizadores y los indígenas, por lo que los contactos eran mínimos y el comercio se desarrollaba fuera de las colonias. Se establecieron barrios gremiales y el urbanismo de las primeras colonias influyen en las primeras hópidas del mundo celtíbero.

Destaca la figura del dios Esculapio, el dios de la medicina, la serpiente que aparece junto a sus pies delata su identidad. Está hecha en mármol. Lo que se desconoce es el lugar de su fabricación, no se sabe si lo hicieron artistas griegos en Iberia o lo trajeron desde Grecia. Se da el concepto de euritmia clásico, todo está sometido a un canon y a las matemáticas. A la hora de esculpir las figuras se toman figuras geométricas básicas: círculo y cuadrado en relación con el canon. Se deja el torso descubierto imitando a Zeus. Se intenta realizar un rostro perfecto ethos y un sentido de destino fathum. No se corresponde el cuerpo con el rostro.

Nos ha llegado también a nuestros días el centauro de Royos, tallado en bronce que recuerda a las estatuas ibéricas. Se da la técnica de la cara perdida. Se da el concepto de la razón, con cabeza humana y de los instintos con cuerpo de animal. Tiene ojos almendrados, sonrisa arcaica y comienza a darse un sentido de la idealización. La cerámica será un artículo de lujo.

ARTE IBÉRICO

El arte ibérico se da en la zona levantina y meridional de la Península, y muestra las influencias de las culturas mediterráneas en notables ejemplos de escultura, como son la Dama de Elche y la Dama de Baza.

La decadencia de Tartessos se da con la llegada de unos pueblos indoeuropeos en el norte de la península y de otro pueblo de origen desconocido en la meseta y Andalucía. De los íberos se dice que pudieron llegar del centroeuropa o del norte de África y ocupó el lugar del pueblo tartésico.

Se producirá un proceso de aculturización de los pueblos íberos por parte de los griegos. Estos pueblos están gobernados por un rey y por un consejo de ancianos, por influencia romana algunos pueblos iberos adoptaran un senado. Es una sociedad altamente jerarquizada. La economía está basada en la agricultura y la ganadería, el comercio se da con pueblos colonizadores y entre sí.

El pueblo ibérico por influencia del mundo griego va a construir ciudades parecidas a las mediterráneas, llamadas hópidas, que son ciudades amuralladas, con muros ciclópeos y en acrópolis. La hópida del cerro de las Cabezas es muy importante porque ha quedado intacta, ya que los habitantes abandonaron la ciudad por un peligro exterior. Encontrándose anillos, mercados, fábricas… que nos muestra una sociedad muy desarrollada.

La más importante es la hópida de Azoida en Teruel, ya que es la de mayores dimensiones y con buenas defensas.

Las necrópolis las empezaron a dividirse en dos clases: la de la clase dirigente y la del pueblo llano. Existe el rito de la incineración con enterramientos colectivos en sepulcros de vasija. Suelen tener los sepulcros forma circular por la idea de eternidad. Existen como en Tartesos sepulcros de corredor cubiertos por un montículo pero lo más corriente es el espacio construido mediante el tmenos (muralla) en el que nos encontramos sepulcros turriformes (el más importante el Sepulcro de Pozo Moro) con elementos con una simbología oriental y mediterránea.

Otra forma de enterramineto es la utilización de esculturas como en el caso de la dama de Baza (s. V-VI a. C.) o la dama de Elche. El enterramiento en damas se utiliza para las personas más importantes. Se enterraban en lugares excavados en el suelo con las paredes totalmente trabajadas. Alrededor de la dama se sitúan vasijas junto a otros objetos como ajuar funerario. Se desconoce si la dama tenía la función en vida de sacerdotisa o bien era una representación de una diosa íbera.

También destacan las damas oferentes del cerro de los Santos, que son más toscas que las damas de Baza y de Elche. Se depositaron como exvotos en los santuarios. Suelen ser de piedra caliza o bronce y van desde 1 cm a 150 cm. En estas figuras retorna la arcaica ley de la frontalidad. Los gorros son planos, con manto en zigzag. Porta un vaso que es una ofrenda a los dioses. Otra escultura importante de este cerro es el grupo de los esposos, que piden la fecundidad para la continuidad de la especie.

ARTE FENICIO Y PÚNICO EN ESPAÑA

Los pueblos fenicios y más tarde los púnicos (cartagineses) crearon colonias en el norte de África y el sur de España por su riqueza minera, estas las sitúan a un día de distancia entre sí. La más importantes es Gadir por el trabajo de los metales y el salazón para la conservación del pescado.


En Gadir (Cádiz) se hallaron dos sarcófagos antropoides uno masculino y otro femenino. Lo que nos muestra de que se enterraban de forma individualizada. Están influenciados por los sargófagos egipcios, lo que pretende es mantener el ka para poder vivir en el más allá. Se da la influencia en el tallado del mundo griego. La parte más trabajada es la tapa en laque, donde se da un relieve que enfatiza la cabeza como elemento pensante, el sudario que cubre el cuerpo recuerda a la momificación egipcia pero, al contrario que la momificación egipcia, los miembros están perfectamente retratados.

La mano derecha en el sarcófago masculino la tiene sobre el corazón lo que es elemento iconográfico que nos quiere dar a entender la balanza entre el bien y el mal que se hará para poder seguir en la otra vida. Se da un gran cincelado que da un claroscuro en la cabeza del sarcófaco.

En el sarcófago femenino lleva en la mano derecha un pomo que simboliza la ofrenda a los dioses para que sea llevada al más allá. Los ojos son almendrados y mirando al horizonte, se da el geometrismo en el tratamiento del pelo.

Destaca el capitel fenicio de Galera que es un antecedente del jónico. También hay que destacar a la diosa de la Galera, hecha en alabastro, servía como recipiente para llevar a cabo las livaciones y forma parte del ajuar funerario. Se dan unos vestidos orientalizados. Tiene una íntima relación la ceja, la nariz y los ojos almendrados. Se da la ley de la frontalidad con la mirada distante. La diosa va descalza y lleva una túnica muy esquematizada. La mano deja de ser naturalista por ser excesivamente grande. La entronización muestra su clara tendencia oriental con dos impresionantes esfinges a sus lados que son símbolos de protección. Es similar la cara de la esfinge a la de la diosa.

En relación con la muerte se encuentra un tynaterium fenicio que es un vaso de perfumes púnico que pertenecía a los ajuares funerarios. Está perfectamente labrado. Aparecen cuatro dioses y la representación del árbol de la vida.

En Ibiza existen una terracota en la necrópolis de Puig del Molino. Se le llama la dama de Ibiza, es un producto púnico en relación a la muerte hecho por artistas autóctonos. Está hecho de arcilla de pequeño tamaño. Existe una desproporción entre los miembros y manto. Es una representación de una diosa de la fertilidad en disposición de orar. Va tocada con un gorro y una diadema. Tiene una serie de collares con figurillas que se repiten a lo largo del traje, estas tienen la función de pomos. Tiene un cuello largo. Se da también la ley de la frontalidad, con los ojos almendrados y la boca nos dan la sensación de mirada al más allá. Hay elementos florales continuamente por el miedo al espacio vacío proveniente de oriente. Hay que destacar que la figura de la parte inferior, grotesca de cuya boca salen dos calículos son una representación nuevamente del bien y el mal, dando a entender el vencimiento del mal y un bulto que sobresale que representa un gran corazón.

ARTE TARTÉSICO

Se inicia con el mítico reino de Tartessos en el sur de la península, que se encontraba en torno a la desembocadura del río Tinto y ocupaba desde el Algarve hasta Jaén. Este reino se basaba en una potente economía basada en la agricultura, ganadería y comercio. La sociedad estaba completamente jerarquizada. Destaca como complejo arquitectónico Cancho Roano, que pudo ser un palacio-santuario y es el más importante del mundo tartésico. Se puede dividir en dos periodos: el geométrico y el orientalizante.


Nos han llegado una serie de objetos artísticos (candelabros, pebeteros…) que nos hacen ver los avanzado de su control de la metalurgia y la orfebrería.

Lo más característico del periodo orientalizante es el tesoro del Carambolo (un cinturón, brazaletes, pulseras…) realizado en oro puro. Forma parte de un ajuar funerario. Los objetos de este tesoro están trabajados con una técnica oriental, no aparece imagen alguna y se da un pensamiento de horro al vacío proveniente de oriente. Al estar dividió en bandas se aprecia claramente la técnica del repujado. Se da también el geometrismo que es netamente oriental.

Otro tesoro importante es el tesoro de Aliseda que posiblemente estuviera realizado en oriente. También es de oro y predomina la técnica de la filigrana y cincelado